: |

leader

Bertín limpia la imagen de Feliciano

0 comments
Bertín limpia la imagen de Feliciano

No me cabe la menor duda de que el paso de Feliciano por el programa de Bertín no tenía otro objetivo que conseguir la entrevista que todo el papel ‘couche’ lleva buscando desde hace meses. Y aunque Bertín ya se encargó de recalcar que lo habían intentando cuando todavía la supermodelo y el tenista formaban un matrimonio idílico, está cristalino que a Mediaset le vino de perlas tener a Alba en ‘Supervivientes’ y la entrevista a Feliciano en la nevera. Y a Feliciano también. Ahora veréis por qué.

Obviamente se ha guardado en el cajón hasta 48 horas antes de la final del ‘reality’ porque Alba ha conseguido ser finalista. Pero hubiera dado igual que Alba hubiera sido expulsada a la segunda semana porque la entrevista estaba ahí para usarla cuando mayor beneficio pudiera dar a la cadena amiga. Si hubiera salido al principio se hubiera emitido entonces, pero la jugada les ha salido redonda. Alba en la final y Feliciano redimiéndose con Bertín.

Toda la entrevista giró alrededor del mismo tema: su polémica separación. Habló Feliciano, habló su madre y habló su ‘hermano’ en la pista. Todo lo que durante meses han callado y soportado lo soltaron y se quedaron bien a gusto. Eso sí, sin una sola crítica, especialmente por parte del tenista, a su ex esposa. Sin un mal gesto, una mala palabra y ni un solo insulto.  “Creo que de una persona con la que has compartido tu vida no puedes jamás hablar públicamente mal”, y lo cumplió a rajatabla. No puedo decir lo mismo de Bertín.

Entiendo que las entrevistas de Bertín en su programa son las llamadas entrevistas de relax, sin incomodidades, sin molestias, sin nada que pueda desagradar al invitado. De hecho, y pese a que Feliciano respondió sin problemas a todas las preguntas que Bertín le hizo sobre su polémico y traumático divorcio, hubo muchas cosas que se quedaron en el tintero.Son los pactos de los que nunca hablan. ¿Cómo iba Bertín a preguntarle si son ciertas las acusaciones de Alba sobre infidelidades y miserias?

De hecho, y para que la imagen de Feliciano, tan dañada (o eso parece que creen ellos) por la supermodelo y su entorno no tuviera que meterse en el fango, Bertín decidió enviar a uno de sus emisarios para que le hicieran el trabajo sucio. Si no que alguien me expliqué qué narices hacía Arévalo en el programa. Su única función fue criticar y despellejar a Alba. Lo que ni Feliciano ni Bertín podían hacer ni se podían permitir ya se lo hizo Arévalo.

“El problema de Feliciano en el terreno de la cocina viene de cuando se marchó su ex mujer de su casa. Se llevó todo. Se llevó el microondas, se llevó la termomix, se llevó la batidora… ¡Se llevó hasta un cajón de plástico que había ahí!”, relató el humorista y actor a su amiguísimo camino de casa del tenista. Por si Bertín no tenía ni idea de lo que había ocurrido entre Alba y Feliciano. E igual se lo llevó porque de Alba me espero todo, pero no hacía falta el ataque gratuito. Feliciano demostró anoche ser un señor, no puedo decir lo mismo de Bertín y su colega.

Oye, gran jugada por parte del jerezano. Introduces el programa, pones al espectador en situación y encima sueltas un par de directos a la supermodelo. Claro que sí. Mejor imposible.

Con la excusa de que Feliciano estaría con su pareja en la pista, Marc López, Bertín se llevó a Arévalo para jugar un partido de dobles (que luego ni jugaron ni nada de nada). “Qué broncas, qué manera de discutir, para hacer una pelea de cocos. Bueno, a la madre la han expulsado”, comenzaba el ataque del soldado Arévalo. Y mientras Feliciano, eligiendo un vino. Que bucólico todo.

Y mientras de fondo sonaban los Beatles y se mostraban fotografías del Feliciano niño, el tenista se preguntaba si Bertín le iba a hablar de “lo que tú ya sabes”. Lo sabíamos todos, que no somos tontos.

Pero esperar que todavía queda mucha suciedad con la que manchar. “El matrimonio de Alba Carrillo y Feliciano duró 11 meses y ella se fue a todos los platós de televisión a ponerlo verde. Si era no sé qué, que si llevaba a gente a la casa (…) Él es un caballero y no ha querido entrar en eso”, continuó Arévalo ante la falsa sorpresa de Bertín. Efectivamente, Alba hizo lo mismo. Puso a caer de un burro a su marido y destapó todo lo que podía destapar y más. ¿Pero de verdad hacía falta ponerse a la misma altura? NO

Bertín colocó a Arévalo en primera línea de fuego y no entró en polémicas ni realizó ninguna pregunta que pudiera poner en un brete al entrevistado (ya lo dijo todo Arévalo). Muy de Bertín, que anoche fue Bertín en estado puro. Mientras Feliciano mantuvo la compostura y la educación, Bertín se convirtió en una especie de machote que se jacta de todo lo que le rodea. “De ti se habla ahora por otros motivos y eso es lo que me cabrea”, se posicionó el presentador. “Lo has llevado con mucha discreción, en una postura que me ha parecido muy brillantes”. Bota, bota, la pelota.

“Oye, esto de la isla, si el programa éste, ¿cómo se llama? ‘Supervivientes’, al que ha ido Alba”. Venga ya, por favor. En serio alguien se cree que Bertín no tenía ni idea de cómo se llama el programa en el que ha participado la ex mujer de Feliciano. Y una leche. ¿Pero por qué nos tratan como si fuéramos estúpidos?

Simplemente, los gestos que hacía al referirse de Alba Carrillo o el tono de sus preguntas denotaban una chulería de tal calibre que hubo momentos en los que tuve que cambiar de canal del cabreo que estaba generando el presentador.

“La vida sigue y tanto ella como yo tenemos toda la vida por delante para conocer a otra persona”, explicó el tenista, mientras Bertín metía tomates en la batidora y le preguntaba por qué no había hablado antes. “Si dices una cosa alimentas más la polémica”, contestó el tenista. “Eso es verdad”, sentenciaba Bertín. “Si tú sabes lo que ha pasado en tu vida que más da lo que digan los demás”.

“Lava tomates y pásamelos… ¿Tú familia cómo ha llevado esto?”, entre tomate y guacamole Bertín seguía haciendo su labor. “Pues bien, la verdad. Yo soy demasiado fuerte y me tomo las cosas con más naturalidad (probablemente la palabra más repetida por el tenista durante toda la entrevista) . Mi padre es más fuerte y las madres sufren un poco másporque a nadie le gusta que hablen mal de su hijo”.

Ni una sola mala palabra sobre Alba. No hubo venganza o por lo menos no la hubo en su acepción más clara. Y aunque todos pensemos que el objetivo de la entrevista era dar más morbo a esta historia de desamor, que también, lo cierto es que la entrevista fue un lavado de imagen total y absoluto del tenista después de todo lo que la supermodelo y su entorno han soltado, sin medir, sobre él.

Sí, Mediaset consiguió lo que buscaba y Feliciano también. Después de escuchar y enfrentarse a auténticas barbaridades, el tenista tenía que quitarse la espina que lleva clavada desde hace meses. No lo hizo en el plató de ‘Sálvame’ ni en la portada del ‘Hola’, lo hizo en el lugar donde mejor podía salir parado, donde nadie le iba a hacer ninguna pregunta incómoda y donde su amigo Bertín le ayudaría a limpiar una imagen, que por mucho que digan que parezca que no, algo ha sido tocada, que no hundida, por su ex mujer, ex suegra, etc.

“Para mí fue muy duro porque yo había puesto mucha ilusión en ese matrimonio (…) Fue un palo, pero me lo tomé con mucha naturalidad”. Me hace mucha gracia que se Bertín insistiera en que Feliciano no ha querido hablar nunca. ¿Entonces que hizo anoche? Y no lo critico, ni mucho menos. Es su vida y si alguien tiene derecho a venderla es él, pero aquí no hay ángeles y demonios, que quede claro.

Ni Alba es el diablo hecho carne, ni Feliciano es un ángel venido del cielo. Los dos han hecho lo mismo, con la diferencia de que una ha comercializado hasta con los detalles más oscuros y ocultos del tenista, y el otro lo ha hecho sin exabruptos y con calma, “naturalidad” y sonrisas jocosas y guasonas.

“Una de las cosas más graciosas (para partirse) que he escuchado es que este canijo (Marc López, amigo y compañero en la pista de Feliciano) es un fan de ‘Supervivientes’ que se los ve todos y que además lo que más le divierte es tu consuegra”, relataba Bertín a la madre del tenista sentados a la mesa -como Jesús y sus discípulos-. Y todos reían, y a todos les hacía mogollón de gracia, y todos tenían esa risa nerviosa y preparada del que sabe lo que tiene que decir ahora.

“Corramos un tupido velito”, respondía Feliciano acompañándose de esa risa. “Hay que decir una cosa, él es bastante cotilla, porque el tío está aburrido en casa y se pone ‘Supervivientes’ como se puede poner otra cosa”. “Este año había que verlo”, contestaba Marc. Muy divertido todo. Y todo esto para meter con calzador, de nuevo, ‘Supervivientes’, a Alba y a la madre que la parió, especialmente la madre que la parió.

Esto es así. Desde que Bertín acabara en la casa de Vasile su programa se ha convertido en otro más de la factoría Mediaset. Es decir, hay que explotar y exprimir lo que tanto dinero cuesta. Hay que tener en el ‘candelabro’ a los personajes que tanta rentabilidad les ha dado. A ver por qué creéis que se emitió anoche el programa de Feliciano.

Estoy segura de que la entrevista lleva grabada ni se sabe el tiempo pero ahora era el momento. La muestra es que el 90% de la misma giró todo el rato alrededor de lo mismo. Hasta el final. “No me arrepiento de nada de lo que he hecho en mi vida. Todo lo que he hecho, lo he hecho deverdad”, fue la última confesión del tenista.

“¿Te irías a una isla desierta?”, interpela Bertín. “(Risas) Con una buena compañía, sí”, contesta el tenista. “¿Y a ‘Supervivientes’?”, llegó El Gordo. (Risas y más risas y más risas). Y se acabó por si os parecía poco.

F/ el mundo (Esther Mucientes)
 
Share Button
class=""
-

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

-