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Así abrió los ojos Arantxa: Una vecina destapó la mala gestión patrimonial de los Sánchez Vicario

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Así abrió los ojos Arantxa: Una vecina destapó la mala gestión patrimonial de los Sánchez Vicario

Eehhh, ¿vecina?”, se preguntó Arantxa Sánchez Vicario cuando en las calles de Andorra una señora le informó del piso que, para su sorpresa, la tenista se había comprado en el país. Acto seguido llamó a sus padres: ¿Era verdad? ¿Había comprado un apartamento en Andorra? Sí. Sus padres habían invertido en el inmueble andorrano a través de su patrimonio sin comunicárselo. Con esta anécdota, la amiga íntima de Arantxa Sánchez Vicario, Mónica Pont, relató en ‘Lazos de Sangre’ cómo la tenista se dio cuenta de la mala gestión que su familia estaba haciendo de su patrimonio. “Incluso sus hermanos se beneficiaban de todo lo que ella había trabajado”, dijo Pont. Una gestión de la que, poco a poco, Arantxa se fue dando cuenta. “Crecía y los poderes seguían a nombres de mis padres”, le confesó la tenista a su amiga Mónica Pont, tal y como expuso en el documental de TVE.

La mala gestión patrimonial de la familia se descubre publicamente con la llegada de Hacienda. Arantxa Sánchez Vicario, en una decisión de su círculo íntimo según ‘Lazos de Sangre’, establece su residencia en Andorra pese a no vivir en el país. El ente público le reclamó 3 millones y medio de euros por sus ejercicios entre los años 1989 y 1993. Una mala decisión que no concordaba con los límites legales y que, incluso, la tenista llegó a defender en público y a afirmar que “todo el mundo” estaba de acuerdo. Durante el documental, el periodista Juan Luis Galiacho llega afirma que el patrimonio obtenido por Arantxa en su carrera deportiva se calcula entre los 40 y 45 millones de euros: “Fue la reina de las pistas, nunca fue la reina de las finanzas”. A raíz de sus problemas con Hacienda, su padre desvió cifras de hasta 17 millones de euros a cuentas en paraísos fiscales que no estaban a nombre de la tenista, desveló Galiacho en ‘Amigas y Conocidas’, con su tertulia especial sobre Arantxa Sánchez Vicario.

La que fuera primera mujer española en conseguir el premio Príncipe de Asturias de los Deportes, disputa uno de los partidos más duros de su vida en el aspecto económico. “No está arruinada”, comenta Mónica Pont. Arantxa Sánchez Vicario tuvo una paga mensual (una tarjeta de crédito con un límite escaso teniendo en cuenta lo que generaba) mientras su padre gestionaba los beneficios económicos de sus éxitos deportivos, como por ejemplo ganar Roland Garros con 17 años. Arantxa acabó por querellarse contra su familia acusándolos de haberla liquidado su patrimonio, Mónica Pont desveló que, en privado, Arantxa acabó por disculparse con su familia. Aunque no llegó a hacer las paces con su padre antes de que falleciera en los inicios del 2016.

La rueda de prensa que lo cambió todo

“Han ejercido un control y una protección que me han anulado en muchos momentos de mi vida”, dijo Arantxa Sánchez Vicario sobre sus padres. “¿Puede alguno de mis hermanos, o mis propios padres, decidir con que persona tengo que compartir mi vida?”, se preguntó con lágrimas en los ojos la tenista en la presentación de su libro ‘¡Vamos!’, una autobiografía que rompía totalmente con su familia. Lejos quedaban los momentos de felicidad por su mayúsculo éxito deportivo. Un éxito que siempre se englobó no solo en ella, sino en toda su familia. Un estallido que se empezó a gestar desde la férrea disciplina que vivió en su infancia y adolescencia. Desde su look hasta sus cuentas, todo controlado al milímetro por sus más allegados.
Los conflictos del divorcio

Arantxa Sánchez Vicario y Josep Santacana rompieron su matrimonio de manera oficial el 3 de enero del 2018. El mayor conflicto actual que mantienen en el proceso legal tiene que ver con los dos hijos menores fruto del matrimonio. En los últimos tiempos, la defensa de la tenista deslizó que Santacana no quería ver a sus hijos ni atenderlos. Sin embargo, Look en exclusiva ha tenido acceso al documento que el empresario presentó, el pasado 18 de junio, frente a la Corte de Miami, en el que pide de manera formal la posibilidad de implantar un régimen de visitas que le permita ver a sus dos hijos menores.

Desde el principio, la familia Sánchez Vicario se opuso a la relación entre Arantxa y Josep Santacana. Llegando incluso a contratar a un detective privado en Barcelona para que haga un informe sobre el empresario. El vínculo fue tan frágil que a punto estuvieron los padres de Arantxa de no asistir a la boda, acudiendo a última hora. No participaron en la organización del evento, narró ‘Lazos de Sangre’. La primera boda de la tenista, con el periodista Joan Vehils, contó con el beneplácito de la familia, aunque su matrimonio no superó el año.

 

 

 

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